Kiara Laos, hermana de Flavia, relata duro episodio a sus 15 años: “Mi madre adoptiva me robó y abandonó”

MOMENTO DURO. Kiara Laos, hermana de la influencer Flavia Laos, narró su dura historia de vida cuando tenía 15 años y vivía en Estados Unidos con su madre adoptiva. La jovencita abrió su corazón y contó lo que sufrió cuando la persona que tenía su tutela terminó robándole y tratándola mal en el país norteamericano.

“Storytime y chisme cuando mi madre adoptiva me trató de deportar, se robó mis cosas y me dejó totalmente sola en un país extraño siendo yo menor de edad. Esta historia no la quise contar por mucho tiempo porque fue uno de mis momentos más vulnerables y traumáticos que viví acá, en Estados Unidos y me costaba contarla, pero ya han pasado 5 años y siento que es momento que se sepa la verdad”, inició diciendo.

Kiara Laos explicó que ella decidió ir a vivir a Estados Unidos y fueron sus padres quienes le dieron su tutela a una mujer amiga de la familia. Los padres de Flavia asumían los gastos de la adolescente, sin embargo, la persona a cargo la hacía sentir mal.

“Yo nací, viví y me crié en Perú hasta los 15 años y se me ocurrió venirme a vivir a EE. UU. por medio año para poder tener mi experiencia americana. Cuando llegué acá me tocó una realidad diferente. A mis 15 años, mis papás le cedieron mi tutela a esta amiga de la familia. Le digo mamá adoptiva, pero nunca fue una madre para mí. Ella en EE.UU. era mi figura materna y paterna ante la ley”, expresó.

Kiara Laos sobre su trabajo como mesera en EE.UU.: “Súper matador”. (Foto: @kiara_laos/@flavialaosu).

KIARA LAOS REVELA QUE SU MADRE ADOPTIVA HABLABA MAL DE SU FAMILIA

Kiara Laos, quien en todo momento se mostró fuerte en su vida, reveló por qué su madre adoptiva en Estados Unidos tenían otra careta y la maltrataba psicológicamente.

“El acuerdo era que mis papás se iban a encargar al 100% de mis finanzas. Ella me estaba dando un cuarto y mis papás le pagaban por eso, por mi comida y por todo lo que necesite (…) Todo el mundo me decía cuidado porque ella muestra una careta, no le creí a nadie. Pensaba que todos eran envidiosos, pero me di cuenta cuando era tarde. Cuando empezó el cole me di cuenta que esta señora no era buena persona. No quería que me junte con mis amigos morenos porque eran morenos, nunca me pintó ninguna excusa, me dijo que no me juntara porque son cochinos. Ella es más peruana que la papa (…) Hablaba mal de mi familia, mis padres, mis abuelos Me amenazaba que me iba a regresar a Perú”, recalcó.