Lizbeth Cueva sobre ampay de Christian Domínguez: “Ojalá que algún día busques ayuda profesional”

En medio del escándalo de infidelidad que involucra a Christian Domínguez y Mary Moncada, la psicóloga Lizbeth Cueva ofreció su perspectiva profesional sobre el tema, destacando su falta de sorpresa ante las imágenes difundidas por ‘Magaly TV La Firme’. Cueva enfatizó que, si el cumbiambero persiste en su actitud soberbia, es poco probable que experimente cambios significativos.

Cueva no se mostró sorprendida por las imágenes que lo implicaban, argumentando que la actitud soberbia del líder de ‘La Gran Orquesta Internacional’ podría estar obstaculizando cualquier intento de cambio significativo. “Si sigue siendo soberbio, es improbable que experimente cambios”, destacó la experta, sugiriendo que las creencias y valores arraigados en el individuo son fundamentales para cualquier proceso de transformación personal.

La psicóloga señaló que las relaciones pasadas de Domínguez podrían estar influyendo en su comportamiento actual, subrayando la importancia de la humildad como primer paso hacia la mejora personal. En un mensaje directo al cantante, instó a buscar ayuda profesional y reflexionó sobre el impacto de sus acciones en sus seres queridos, especialmente en sus hijos.

“¡Te lo dije, te lo dije! Ja, ja, ja, como la mamá que reprende. Mira, creo que solo le diría: ‘Ojalá que algún día tomes la decisión de buscar ayuda profesional por ti mismo. Eres un ser humano que se puede equivocar, sí, pero tus errores también están afectando a tus hijos. Madura, por favor’”, declaró a Trome.

A pesar de reconocer cualidades positivas en Domínguez, como su trabajo duro y su amistad, Cueva enfatizó su inmadurez en las relaciones como un área de mejora crítica. Sin embargo, rechazó etiquetarlo como “infiel compulsivo” sin un diagnóstico formal, destacando la necesidad de que el cantante madure emocionalmente y trabaje en su autoestima para evitar patrones destructivos.

Además, la psicóloga identificó señales de alerta en Domínguez, como su soberbia y su tendencia a victimizarse, llamando la atención sobre la importancia de abordar estos problemas para un crecimiento personal y relaciones más saludables.

“La primera señal, siempre, fue la soberbia. Luego, el no reconocimiento y siempre hacerse la víctima. Esas fueron las más marcadas que yo vi”, acotó