Nataniel Sánchez: “Aprendí que la vida es un equilibrio, no todo es trabajar”

Tras alcanzar el éxito con Al fondo hay sitio, Nataniel Sánchez decidió buscar la internacionalización y hace seis años se mudó a España. Ahora, vuelve al Perú para promocionar su primera canción, “Soy yo la que te dice adiós”, inspirada en esos amores tóxicos que es mejor sacar de tu vida.

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Acabas de lanzar “Soy yo la que te dice adiós”.

Sí, habla del amor propio, de lo difícil que es a veces decir adiós a alguien que quieres, pero que sabes que no te va a dar lo que mereces o no te va a dar una relación sana, y que es mejor irse a tiempo. Estoy muy contenta por todo lo que me está trayendo esta bachata.

¿En qué te inspiraste?

En una ruptura que yo tuve hace tiempo. La escribí en mi proceso de separación, porque en realidad, cuando tú te separas, hay un proceso. Después, tienes que pasar por la tristeza, por el enojo. Luego, llega el perdón a ti misma y el perdón a la otra persona. Finalmente, llega la aceptación y la liberación, el soltar a esa persona y empezar tu vida. Yo creo que las personas debemos vivir el proceso de la separación bien porque, si empiezas otra relación, el duelo no lo pasas bien.

Nataniel Sánchez (Foto: Javier Zapata/Perú21)

¿Te han pagado mal muchas veces?

No muchas veces, pero ¿a quién no le han roto el corazón alguna vez? En este caso en particular, no pasó eso porque salí a tiempo, pero a veces lo que hacemos es estirar la relación y esperar que se rompa para recién terminar y yo creo que podemos rescatar algo. Tal vez la razón no funciona, pero quedar como buenos amigos.

Decidiste emigrar a España hace unos seis años. ¿Cómo es tu vida allá?

Muy bien, luchándola día a día, avanzando pasito a pasito. Es un proceso cuando te vas a otro país, comienzas de cero. No en experiencia porque la experiencia te la llevas a donde vayas, pero sí en dar a conocer ese talento desde cero y es lo que estoy haciendo, tocando puertas, buscando oportunidades.

¿Qué es lo que más extrañas de Al fondo hay sitio?

Grabar era muy divertido. Además, llegaba a los corazones de las familias. Hace poco, un taxista me contó que en su niñez caminaba una hora para ir a ver la serie porque en su distrito no había luz. Me emocionó muchísimo porque no tenía ni idea que eso pasaba. Me sentí muy agradecida. También extraño la cercanía con el público, pero eso también me lo dan las redes sociales, el estar conectada. Al fondo hay sitio significó muchísimo y sigue significando mucho para mí. Tengo los mejores recuerdos. De hecho, estoy enfocada en disfrutar y en vivir otros proyectos también.

¿Está entre tus planes volver?

Ahora no está en mis planes. Hay una serie de factores que se tienen que juntar para que eso pase. Ahora ya estoy establecida y sí, me gustaría quedarme porque recién mi carrera está empezando y no me voy a ir cuando recién acaba de arrancar la rueda. Pero he aprendido a vivir momento a momento. No te puedo decir qué va a pasar conmigo mañana y menos en un futuro. No tenemos certeza de nada. Si me sale una película en México o en Miami, me voy. Los actores somos del mundo, no somos de un solo sitio.

Nataniel Sánchez (Foto: Javier Zapata/Perú21)

¿Te molestaron las críticas sobre tu acento marcado?

No, a mí se me pegan muy rápido los acentos. Si voy tres días a México, hablo como mexicana; si voy a Cuba, hablo como cubana. Hay palabras que se me han pegado, como ‘vale’ o ‘qué guay’. Las personas somos tan diferentes, hay algunas a las que no se les pega. Depende del oído que tengas, se te pega o no, pero sí estudio el acento castellano y no es solo la entonación, sino el uso de la fonética, y la pronunciación. Me metí a estudiar justamente para que, cuando tenga que hacer un papel de española, pueda tener el acento castellano que me permita hacer el personaje.

¿Qué fue lo que más te afectó de esta mudanza?

El ritmo. Acá, yo pensaba que se vivía para trabajar. Entonces, cuando yo llegué, tenía momentos en los que trabajaba, pero también disfrutaba y eso era raro para mí porque sentía culpa de estar disfrutando hasta que aprendí que la vida es un equilibrio, no todo es trabajar; también hay que darnos espacios para disfrutar, para compartir con la familia. Durante muchos años no lo había visto así y el hecho de estar disfrutando y no produciendo me generaba un conflicto emocional, pero luego lo entendí.

Nataniel Sánchez (Foto: Javier Zapata/Perú21)

También llevaste a tus gatos.

Sí, yo amo a los animales en general; por eso soy vegetariana, no como carne de ningún animal. Me parece que debemos vivir en equilibrio con el planeta. Pensamos que tenemos derecho porque tenemos los recursos para maltratarlos o para comerlos, y no es así. También estoy en contra de los parques acuáticos, por ejemplo, porque quitan a los animales de su hábitat para un entretenimiento humano y eso me parece injusto. Y sí, tengo tres gatos y un perro en España. La mejor decisión fue habérmelos llevado porque me hacen una compañía increíble, me ponen muy feliz. Todos son rescatados. En Lima, yo vivía recogiendo animales, dándoles refugio temporal, cuidándolos y luego dándolos en adopción. Es un trabajazo. Todos los animales sienten.

¿Cuál es el momento más importante de toda tu vida?

Para mí, el mejor momento de mi vida fue cuando decidí entrar a terapia y encontrar esas herramientas para tener un equilibrio en mi vida y vivir en paz. Eso para mí ha sido la mejor decisión y el mejor momento en mi vida. Yo ahí volví a nacer.

Nataniel Sánchez (Foto: Javier Zapata/Perú21)