¿Por qué Paco Bazán se separó de su esposa y prometió castidad?

Sigue luchando por su matrimonio. Desde hace varios meses, el conductor deportivo Paco Bazán no ha ocultado interés por recuperar a su esposa Janice, de quien poco se sabe y a quien conoció en su juventud. Hace algún tiempo también reveló que en el afán de reconquistarla ha optado por la castidad y se ha acercado más a Dios.

En una pasada entrevista en el podcast ‘Confesiones de Blanca Ramírez’, el comentarista reveló que conoció a su expareja en una visita sorpresa mientras militaba en el Juan Aurich de Chiclayo en 1999. Fue el compañero de equipo de Bazán, Gustavo Vasallo, quien lo llevó a la casa de su enamorada, donde conoció a Janice e iniciaron una relación que terminó en matrimonio.

“Tenía 17 años. (Gustavo) me dijo que lo acompañara a la casa de su flaca. Cuando entramos, había una chiquilla guapísima, chinita, con los pómulos grandes, el pelo marrón y con camisa de colegio. Era la hermana menor. Fue un click”, contó.

Según Bazán su relación fracasó debido a los “malos” consejos de sus amigos, quienes le hicieron creer que usar el aro de compromiso era “símbolo de esclavitud”.

“Nunca usé el anillo porque yo creía que era un símbolo de esclavitud. El matrimonio a veces me asfixiaba, era yo, no mi esposa. Había mucha presión para que viviera como soltero en una unión conyugal, era una presión fuertísima”, comentó.

“Yo era un mal papá, un pésimo papá, ausente, vehemente y que corregía con violencia. No era empático, era egoísta. No me daba cuenta, no lo hacía por dañar”, añadió.

No valoró a su esposa

El conductor reflexionó sobre su comportamiento y admitió que fue un mal esposo: “Fueron 20 años en los que viví perdido, insatisfecho conmigo, de que nada me llenara. Tenía una esposa maravillosa, el amor de mi vida, espectacular en todos los sentidos. Una mujer de valor, íntegra, decente, amorosa, mi amor de juventud, que fue mi esposa y me regaló dos hijos maravillosos”, expresó.

Sobre su acercamiento con Dios

“Yo toqué fondo. Fui salvado por Jesús, Él me encontró una madrugada en la que estaba destrozado… Si me daban una pistola, yo me disparaba (…) Solo me quedaron dos amigos, uno vive en España y al otro lo descubrí, Santiago. Él se convirtió en mi paño de lágrimas y me dio soporte. Sabía que estaba en la lona, empezó a llamarme y a rescatarme”, explicó.

Durante la conversación con la locutora radial informó que se encontraba en abstinencia de alcohol, sexo y alejado de “malas influencias” que no le sumaban nada en la vida.